Durante el verano nuestros ojos están más expuestos a sustancias irritantes como son el cloro de piscinas o la sal del mar; también están sometidos a cambios bruscos de temperatura por el aire acondicionado, así como a ambientes muy secos o muy húmedos, dependiendo de la zona en la que nos encontremos. Estos factores hacen que la incidencia de afecciones oculares aumente durante la época estival.
¿Cuáles son las enfermedades de los ojos más frecuentes en verano?
Si bien la conjuntivitis es una de los problemas oculares más comunes durante el verano, la fotoqueratis, ojo seco, orzuelos y las alergias en los ojos son también problemas comunes a los que tendrán que enfrentarse nuestros ojos durante los próximos meses.
• Conjuntivitis.
La conjuntivitis infecciosa es la inflamación de la conjuntiva, membrana fina y transparente que recubre la superficie del ojo. Normalmente es causada por la infección de determinados tipos de virus y bacterias; siendo los principales síntomas el enrojecimiento, picor, lagrimeo y escozor del ojo.
Las conjuntivitis víricas o bacterianas se propagan con mucha facilidad de unas personas a otras si no se toman ciertas precauciones como lavarse frecuentemente las manos con jabón, evitar tocarse o restregarse con las manos y no compartir objetos como toallas, sábanas, fundas de almohada, maquillaje para ojos, etc. con la persona que la padece.
En el caso de contraerla lo más recomendable es acudir al oftalmólogo para que determine la causa y nos prescriba el tratamiento adecuado.
• Fotoqueratitis.
Está causada por una exposición prolongada a la radiación solar por lo que es bastante frecuente en verano. No suele ser grave ni requerir tratamiento en la mayoría de los casos.
• Orzuelo.
Se trata de una infección bacteriana que causa una pequeña hinchazón en uno o ambos párpados. Produce dolor, hinchazón y enrojecimiento del ojo, siendo bastante frecuente en los niños.
• Ojo seco.
El calor y la sequedad ambiental, sobretodo en las zonas del interior alejadas del mar o una exposición prolongada al aire acondicionado, hacen que la película lagrimal del ojo se evapore con mayor frecuencia. Entre los síntomas del ojo seco se puede producir: ardor, picazón, enrojecimiento y sensación de tener un cuerpo extraño en el ojo. Utilizar lágrimas artificiales pueden mejorar considerablemente la situación pero si perdura en el tiempo lo más recomendable es acudir al especialista.
• Alergia a los ojos o conjuntivitis alérgica son muy frecuentes en verano.
Los síntomas (enrojecimiento, picazón y ardor) pueden desaparecer por sí solos cuando dejamos de estar expuestos al agente que nos produce la alergia (alérgeno) como el cloro, polen, pelo de animales, etc.
Para ayudar a evitar las alergias oculares podemos tomar algunas medidas como: utilizar gafas de sol cuando salgamos al aire libre; lavarnos las manos con frecuencia, usar gafas con un sellado adecuado cuando practiquemos natación; o colocar un filtro antialérgenos en el aire acondicionado. También existen medicamentos para atenuar la sintomatología.
Seguir unos hábitos adecuados para el cuidado de nuestros ojos es fundamental para prevenir las enfermedades oculares más frecuentes y disfrutar de una buena salud ocular este verano.



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